Buscar este blog

La inercia de la conciencia infantil: El materialismo radical y el secuestro de la adultez


Por el Psicólogo Gabriel Bertrand 

La sociedad occidental contemporánea parece atravesada por una paradoja: mientras la tecnología
y la gestión técnica alcanzan niveles de precisión casi quirúrgicos, el desarrollo de la psique
humana parece haber ingresado en una fase de estancamiento, o incluso de regresión. Este
fenómeno no es el resultado de un plan aislado, sino la consecuencia lógica y objetiva de la
evolución del materialismo radical de los últimos siglos; un proceso que ha aplanado la
multidimensionalidad del ser humano hasta convertirlo en un activo contable, un insumo gestionable
por la técnica.

Las madres no deberíamos estar en peligro de Extinción.



Al profundizar en la desgarradora
vivencia de la escritora Isabel Salas a través de su obra Materfiesto —fruto de seis años de asfixiante litigio y estudio profundo para salvaguardar a su hija tras una denuncia falsa por parte de su progenitor que la obligó a buscar refugio lejos de su tierra—, emergen reflexiones necesarias sobre cómo la figura materna es sistemáticamente desestimada mediante sutilezas culturales ya normalizadas. 

El Escudo de la Incertidumbre: El Principio de Precaución en la Crianza Moderna

Históricamente, el principio de precaución ha sido la piedra angular del derecho ambiental y la salud pública. Su premisa es tan simple como poderosa: la ausencia de certeza científica absoluta no debe ser excusa para postergar medidas que eviten un daño grave o irreversible. Sin embargo, este concepto ha trascendido los laboratorios y los tratados internacionales para instalarse en el núcleo mismo de la estructura social: la familia. En la crianza, la seguridad de nuestros hijos no es negociable, y la aplicación de este principio es la extensión lógica del deber sagrado de protección.